Resumen de Libro: El TAO de Warren Buffett

El tao de Warren Buffett es una guía esencial que inspira a sus lectores, contribuye a agudizar la mente, ayuda a tomar las decisiones acertadas tanto en la vida personal como profesional, y ofrece estrategias prácticas que serán de enorme utilidad para todos los inversores, sean grandes o pequeños.

Los aforismos de Warren Buffet son algo más que simples afirmaciones; son similares a las enseñanzas de un maestro chino taoísta, porque cuanto más las contemplas, más te revelan acerca del “camino” para lograr la riqueza.

La sabiduría que contiene este libro enriquecerá tu mundo convirtiéndolo en un agradable lugar para invertir, trabajar y vivir. ¡Anímate a cambiar tu vida!

Hacerse rico y seguir siéndolo

El gran secreto para hacerse rico es dejar que el dinero aumente solo. Y cuanto mayor sea el importe inicial, mucho mejor.

Encontrar la vocación a edades tempranas es bueno, y el ámbito de la inversión ofrece increíbles oportunidades para multiplicar sumas de dinero con las que trabajar. Pero tienes que saber que la juventud no es el momento para jugar: tienes que estar demasiado seguro de lo que haces.

En el mundo de los negocios, la suma que obtienes de una venta o la que pagas cuando efectúas una compra determina si ganas o pierdes dinero, y cuán rico serás a largo plazo. Una vez que empiezan las negociaciones, puedes bajar los precios de venta o aumentar los de compra, pero es imposible hacer lo contrario.

Si te tienes que preguntar si confías en una persona determinada, inmediatamente retírate de la negociación y busca otra persona más honesta con quien negociar. La regla es simple: la gente íntegra tiende a funcionar bien; la gente que no lo es tiende a lo contrario. Lo mejor es no confundirlas.

La clave del éxito de Warren es que ha sido capaz de identificar exactamente las características económicas de un buen negocio, que tiene una ventaja competitiva duradera que se adueña de una parcela de la mente del consumidor.

Antes de firmar un contrato, imagina todo lo que puede salir mal, porque a menudo pasa. El camino de las buenas intenciones está sembrado de problemas previsibles.

Para no meterte en problemas, sólo tienes que hacer lo correcto en el momento correcto. Es bastante más fácil evitar la tentación de incumplir la ley para ganar dinero fácil que tener que lidiar con las consecuencias si te descubren. 

Piensa, además, que uno no se casa sin haber investigado un poco (noviazgo), sin discutirlo con sus consejeros (en el bar con los amigos) y sin pensarlo a fondo, ¿no? Entonces, tampoco se debe invertir sin saber nada de la empresa y sin estar seguro de que uno lo entiende todo.

A Warren siempre le ha extrañado que gente de negocios inteligente y con éxito, que lleva toda la vida ganando grandes sumas de dinero, a la hora de invertir pida asesoramiento a agentes de bolsa demasiado pobres como para aconsejarse a sí mismos. Si sus consejos son tan buenos, ¿por qué no se han hecho ricos?

Una sola estupidez que realices y la mala prensa que la acompaña pueden destruir de inmediato una buena reputación que te ha llevado una vida construir. Es mejor no hacer lo que sabes que está mal, porque el precio que tendrás que pagar será mayor de lo que te puedas permitir.

El mercado de valores está ahí para hacerte rico si sabes lo que haces. Pero la ignorancia, cuando se mezcla con la avaricia, se convierte en el material del que están hechos los desastres financieros.

Warren permanece con empresas de productos que no cambian, negocios que sabe que dentro de 20 años seguirán ahí, vendiendo ahora a precios comercialmente razonables incluso si comprara toda la empresa.

Como inversor, no debes intentar hacerte rico de la noche a la mañana. Se trata de ganar a largo plazo y no de inmediato.

A veces, cuando la gente invierte, se olvida de que está comprando una participación fraccionada de una empresa. A Warren le gusta pensar que tener acciones es como ser propietario de una pequeña parte del negocio. Así, puede considerar si está pagando demasiado por el negocio.

Para hacer fortuna en el mundo de las inversiones tienes que aprender a pensar de forma independiente, y para ello te tienes que sentir cómodo estando solo.

La convicción se basa en lo que sabes que pasará y la fe en lo que esperas que pase. Para ganar dinero en el juego de las inversiones tienes que tener convicción, lo que significa que tienes que saber lo que haces. 

Un modo más que fiable de llegar al nivel de convicción de Warren es invertir importantes cantidades de dinero. Esto hace que te centres y te asegures de que lo tienes muy claro antes de invertir.

La verdad es que el exceso de dinero puede traer grandes cantidades de miseria a tu vida. Si tus hijos no trabajan porque creen que van a heredar una fortuna, significa que nunca desarrollarán la autoestima que conlleva trabajar. Acabarán siendo unos amargados y pasarán el tiempo deseando su fallecimiento anticipado.

Negocios

El precio de cualquier acción que sube vertiginosamente se detendrá en cuanto la realidad económica del negocio se instale definitivamente. Podría parecer que el aumento seguirá al infinito, pero si la empresa no logra un rendimiento que esté a la altura de las expectativas que han conducido el valor al alza, tienes que saber que los títulos alcanzarán un pico y después caerán en picada.

Existen grandes negocios, con una excelente base económica y medios financieros para recuperarse cuando entran en una situación de peligro, y negocios mediocres, con una base económica deficiente, e imposibles de salvar por más brillantes que sean los directivos.

Hay muchas maneras de describir lo que sucede en un negocio, pero cualquier definición remitirá siempre a la contabilidad. El mundo está lleno de negocios económicamente discretos que se venden a precios aparentemente de risa.

Warren busca buenos negocios que tengan un precio justo o, mejor aún, grandes negocios a precios de ganga, algo difícil de encontrar. Los negocios mediocres siguen siéndolo independientemente del precio que se pague por ellos.

Uno de los principios en los que confía Warren es en que si un negocio funciona bien en lo fundamental a lo largo de un período prolongado, el precio de sus títulos aumentará para reflejar ese aumento subyacente del valor de la empresa.

No solo es necesario aprender en qué tipos de negocios hay que invertir, también hay que aprender en cuáles de ellos trabajar. Si trabajas para una empresa con expectativas financieras mediocres a largo plazo, nunca podrás esperar que las cosas vayan realmente bien, porque la empresa no irá bien.

Si al negocio se le giran en contra las finanzas y a los directivos les falta integridad, la contabilidad se verá debilitada. Esto se manifiesta con la creación de ingresos allí donde no los hay.

Hacerlo posible no podría ser más sencillo: basta con contabilizar un gasto como una inversión en una empresa asociada, a la que posteriormente se le solicita un importe en concepto del total invertido, el cual pasa a registrarse en la contabilidad como un ingreso.

Existe una enorme diferencia entre los negocios que crecen y necesitan grandes cantidades de capital para hacerlo, y los negocios que crecen sin necesitar más capital. Este es el gran secreto de la estrategia de Warren de “comprar y conservar para siempre”.

Si adquieres y conservas un negocio que requiere mucho capital para crecer, los títulos nunca van a ganar valor. El motivo es simple: el capital se drena constantemente sólo para evitar que el negocio se hunda y mantenerlo competitivo.

Un negocio que necesite un flujo de capital constante para crecer nunca te hará rico, mientras que uno que no necesite tanto capital para crecer nunca permitirá que seas pobre.

Errores de los que hay que aprender

Nunca miramos atrás; simplemente, nos imaginamos que queda tanto por delante que no tiene sentido pensar en lo que podríamos haber hecho. Carece de importancia. Solo se puede vivir hacia delante.

En el mundo de la inversión, cada día trae puntualmente su propio lote de nuevas oportunidades. No tienes por qué estancarte en los errores del pasado más de lo necesario para aprender las lecciones correspondientes.

Lo que tienes que hacer es aplicar las lecciones aprendidas a los problemas de hoy. En el juego de la inversión, habrás cometido incontables errores por omisión, y ninguno de ellos te hundirá. Son los errores cometidos en el fragor de la batalla los que debes vigilar, y estos se encuentran en el camino por venir.

Si no comprendes lo que haces, ¿por qué lo haces? El enfoque correcto hacia los negocios no es la intuición: es una mezcla de racionalidad y un temperamento adecuado.

La ignorancia es el mejor de los estados, a menos que seas inversor, en cuyo caso pasa a ser una pesadilla. Si quieres ser capaz de explicar en qué te has equivocado, debes poder explicarte en qué has acertado y, en primer lugar, por qué lo has hecho.

Hay personas que pueden tomar decisiones y personas que no. Los que pueden serán los guías, y los otros les seguirán. Tomar decisiones es, en parte, equivocarse; quien toma una docena de decisiones al día seguramente se equivocará en alguna. Pero si te equivocas demasiadas veces dejas de ser el guía, ya que tus seguidores buscarán un sustituto.

Disciplina, prudencia y paciencia

“Si nos permitimos ser indisciplinados en las pequeñas cosas, probablemente acabaremos siendo indisciplinados también en las grandes”. Esta cita textual define a Warren Buffet, quien ha descubierto que muchas personas hacen excepciones en su estrategia inversora cuando realizan pequeñas inversiones y eso conduce al desmantelamiento de la visión disciplinada.

Lo cierto es que no hay nada como poner las cosas por escrito para obligarte a pensar y a ordenar los pensamientos. Esto ayudará a que seas más disciplinado y prudente a la hora de tomar decisiones y encarar nuevos proyectos. Además, si no puedes poner por escrito un asunto, es que no puedes pensar realmente acerca de él.

La prudencia a la hora de decidir sobre las inversiones te puede salvar de las pérdidas y hacerte rico. La imprudencia, en cambio, te llevará a volverte insensato y a realizar cosas que te llevan a la pobreza.

Es importante que sepas que una cosa es que busques algo que nunca encontrarás, y otra muy distinta es que busques aquello que sabes que se presenta ocasionalmente. Busca circunstancias propicias a la inversión de manera constante.

Una bajada generalizada del mercado, una recesión en el sector, una situación irrepetible que no afecte a la fortaleza de un gran negocio, un momento de pánico del vendedor, son situaciones en las que las acciones de algunas excelentes empresas se venden a precios desacostumbradamente bajos. ¡Permanece atento y cambia tu vida!

Notas finales

Ser buen inversor no implica ser un experto en dirigir negocios. Reconocer el talento es distinto de tener talento. Un gran inversor debe ser capaz de reconocer el talento, del mismo modo que un entrenador de fútbol debe poder detectar a un buen jugador.

Para Warren, es imprescindible comprender todos y cada uno de los negocios en los que se invierte. Esta, quizá, sea la principal clave de su éxito.

Para saber si un negocio tiene una situación económica subyacente, buena o excelente es necesario entender ese negocio. Para saber si está dirigido por personas capaces y honradas hay que entenderlo. Para valorar si se vende a un precio interesante, también hay que conocerlo. Comprender los negocios es una de las claves del éxito de Warren.

Consejo de Resúmenes de libros

En el microlibro basado en “Un inmueble al año no hace daño”, de Carlos Devis, encontrarás una guía simple para invertir en inmuebles que te ayudará a lograr tu libertad financiera. No se trata de lo que tengas en tu bolsillo, sino de lo que tengas en tu cabeza

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